viernes, 6 de marzo de 2015

Mujer eres un Arte




Mujer eres un arte...

¡Mujer qué maravillosa eres!
No fuiste creada del polvo, sino que de muy cerca del
corazón del hombre. Tu encanto es innato y muy natural.
Tu voz es grato canto para aquellos que te aman y 
escuchan tu melodía. ¡Mujer tú eres perfecta, ajustas en
cualquier corazón! Tu misteriosa sensibilidad es tan
profunda como el océano y tu delicadeza sutil que te hace
ser tan carismática y divertida.  Tu perfume inconfundible
llena la atmósfera de un aroma fragante.  Posees una fortaleza
interior y una persistencia capaz de conquistar al corazón más
recio. Mujer, capaz de con tus oraciones y plegarias tocar y
alcanzar el cielo, eres escuchada por Dios.  Eres poema que 
surca con sus versos a aquel que te quiere leer y permite ser
tocado por tus cálidas palabras. Tú eres fuente de inspiración,
sin duda posees el toque maestro de Dios. Inteligente, sabia, 
luchadora, tenaz y trabajadora. Mujer, tú eres el delicado y
magistral arte. Tú eres el vivo ejemplo de lo que significa la
palabra amor.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

viernes, 27 de febrero de 2015

Una pieza exclusiva



Una pieza exclusiva...

Cada ser humano es una pieza exclusiva.
Somos una obra maestra, 
Dios hace arte en nuestras vidas.
Lo que nos hace tan especiales, 
fue que el Maestro nos diseñó.
Para cada uno se toma el tiempo de
entretejernos en el vientre de nuestras
madres. ¡No somos insignificantes, su
sangre preciosa nos compró! Somos tan
importantes para Dios que estuvo dispuesto
a sacrificar a su hijo Jesús a favor de nosotros
para que obtuviéramos redención. La próxima
vez que pienses que no vales nada, detente un
momento, medita y analiza 
en lo mucho que te ama Dios.

By: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

Escucha...



Escucha

Escucha esa voz que habla a tu corazón.
Busca las cosas espirituales, desecha los 
pensamientos y las cosas que te hacen daño.
Deja que el Señor sane cada herida profunda
y dolorosa que sientes en tu interior.
Permite que él penetre y llene de claridad
toda tu vida, que te ilumine con la luz
de su amor y su verdad.
¡No basta con entregarle solo una parte,
dale al Señor todo de ti!
Acepta con humildad cuando Dios te
corrija; pues el padre que madruga
a corregir a sus hijos es el que
realmente lo ama y procura su bienestar.
Atiende a su voz y verás lo lejos que llegarás.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

Cada vez




Cada Vez...

Cada vez que el Señor coloca una tarea en tus
manos, sin importar si es grande o pequeña.
Debes recordar que él confía en ti. Te está
dando la responsabilidad y la oportunidad
de probarte a ti mismo que puedes.
Cuando alguien delega alguna responsabilidad
o algo para que realices, es porque cree
en tu capacidad y potencial para lograrlo.
O porque piensa que eres apto para desempeñar
ese desafío.  No importa el tamaño de ese
trabajo para el que has sido llamado.
Lo importante es que seas útil y lo hagas
con una pasión ardiente en tu corazón.
Recuerda que cuentas con el respaldo de Dios
que promete nunca dejarte y dotarte de 
capacidades y herramientas para que puedas
cumplir tu misión.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

jueves, 19 de febrero de 2015

Relato Romántico: UN AMOR CONSCIENTE


Relato: Un Amor Consciente...

Sofía le preguntó a Derek: ¿Amarías este cuerpo con todas sus cicatrices?  Y mi alma,  ¿podrías amarla aunque ahora se encuentre llena de grietas?  Esta piel maltratada por el paso de los años en que te esperaba y no llegabas, ¿podrías acariciarla con sutileza?  ¿Serías paciente, tierno y delicado aun en mis momentos de rabietas o en aquellos episodios en los que me siento totalmente perdida como una niña y corro fatigada intentado escapar de mí misma?  ¿Seguirías sujetando mis manos, aun cuando haya momentos en que tal vez yo deje de sujetar las tuyas por confusiones o miedos?  ¿Podrías caminar a mi lado cuando sienta que me falten las fuerzas para seguir adelante luchando?

Entonces Derek la miró con ojos llenos de amor.  Tomó su mano y la colocó justo en el pecho de aquella mujer imperfecta que tanto amaba.  Ella no era la más bonita, ni la más inteligente y encima de eso, tenía un carácter a veces tempestuoso, pero él había aprendido a amarla más allá de sus faltas y carencias.  Ella era la mujer que lo llenaba, la que lo arrebataba por completo con sus besos y ternura.  La que enloquecida le hacía sentir las emociones más contradictorias pero a la vez plenas y bonitas.  La que aún si el no tuviera nada, lo hacía sentir repleto, colmado extasiado al punto de sentir que flotaba. 

Aquella mujer a la que en esos momentos observaba tan claramente.  A la que podía notarle algunas líneas de expresión cuando sonreía o lloraba.  Esa que no tenía del todo sus manos delicadas con una pedicura.  La que intentaba siempre estar arreglada para él, pero a veces igual se le despeinaba su cabellera o se le corría el maquillaje.  Aquella que cuando comía, era natural y no fingía estar a dieta.  Esa que a veces lo miraba fijamente queriéndole entregar todo y otras veces bajaba su mirada temiendo que él cambiara sus sentimientos hacia ella.  Derek la podía ver tan claramente y aun así sentía admiración y respeto, sabiendo que en su vida tenía una joya demasiado preciada. 

Aunque para el resto de las personas Sofía tan solo era una más.  Para él aquella mujer era la fuente de su alegría, el motivo por el cual seguía luchando cuando la vida era difícil y le daba golpes bajos.  Por eso el no sentía temor, sino que una calma, certidumbre y certeza, de que Sofía era la mujer de su vida.  Esa niña,  mujer coqueta,  traviesa, hambrienta de comerse la vida con sus ganas.   Esa cursi soñadora y a veces melancólica dama que gustaba de mirar por la noche la luna y las estrellas.  Ella era algo más que un instante, pero un instante a su lado se convertía en la vida entera.  Entonces, reflexivo, silencioso, con el corazón inundado de un sentimiento de sinceridad, la abrazó fuerte.  Luego con ternura beso sus manos y su frente y en ese momento se prometió a él mismo que estaría junto a Sofía todo el tiempo que le quedara de vida.  Que acariciaría su corazón y que a cada pregunta que esa noche desde su alma Sofía le había hecho, él más que contestarle o prometerle, trataría de demostrarle y comprobarle con sus actos y sus hechos cuánto él realmente la amaba.

Esa noche no hubo necesidad de que Derek y Sofía hablaran.  Aquel silencio, aquellas miradas, eran más sinceras que mil palabras o gestos, porque en ellas estaba envuelta la desnudez de sus corazones.  Porque ellos eran de esos seres que pueden entregarse en complicidad con el alma.  Y en la pureza de sus sentimientos no había máscaras porque con el corazón abierto ese amor era puro, sanador, milagroso.


Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com